jueves, 26 de julio de 2007


Asado argentino

Por estos tiempos la organización de un asado
puede ser anulada por algún compromiso posterior.
No todas las carnicerías han cerrado para siempre
y aún se puede conseguir asado de tira, un buen vacío,
como también chorizos, morcillas y mollejas,
que de alguna forma ya pertenecen a los sueños.
Esta costumbre de los gauchos era de los pampas,
indios que cazaban a campo abierto, con lanzas
y boleadoras, ciervos en las aguadas. Los españoles
trajeron caballos y ganado vacuno. Dos veces
fundaron Buenos Aires. Nubes de polvo violento
divisaban desde los mangrullos, mientras el pánico
se aferraba a las rejas de las estancias:

¡Un malón!
Eran el mismo diablo y su magia

con los incendios.
Echeverría da más miedo en La Cautiva.
El tiempo de los arados

les fue quitando atardeceres
y aprendieron, entre otras cosas,

a comercial hacienda mal habida.
No se han perdido

en la naturaleza de la llanura,
indio pampa que por viejo o balazo moría,
en lo temprano de la mañana

regresaba como zorzal.
De "Trabajando palabras" de Miroslav Scheuba

Alejandra Pizarnik
1936-1972

"Dama pequeñísima
moradora en el corazón
de un pájaro sale al alba
a pronunciar una sílaba:
NO"

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