jueves, 26 de julio de 2007

PASEO VIRTUAL POR LAS CULTURAS DE AMÉRICA LATINA: Argentina






Ya pronto la cultura
argentina habrá de
cumplir 200 años de
disyuntivas. En el mejor
libro de Sarmiento
podemos encontrar la que
más ha importado:
Civilización o Barbarie.
Tal vez, la encrucijada
venga desde siempre:
Liniers o Cisneros,
Moreno o Saavedra,
"Facundo" o "Martín Fierro",
Félix Luna o Felipe Pigna,
y cada generación sin madurar
a su tiempo la renueve, o de una buena vez por todas madure y se decida a sumar cambiando la "o" por la "y".
Cocinando
la cultura
argentina

Dos maestros
de la pintura:


Antonio Berni
1905-1981








Xul Solar
1887-1963
Acuarela sin título

Asado argentino

Por estos tiempos la organización de un asado
puede ser anulada por algún compromiso posterior.
No todas las carnicerías han cerrado para siempre
y aún se puede conseguir asado de tira, un buen vacío,
como también chorizos, morcillas y mollejas,
que de alguna forma ya pertenecen a los sueños.
Esta costumbre de los gauchos era de los pampas,
indios que cazaban a campo abierto, con lanzas
y boleadoras, ciervos en las aguadas. Los españoles
trajeron caballos y ganado vacuno. Dos veces
fundaron Buenos Aires. Nubes de polvo violento
divisaban desde los mangrullos, mientras el pánico
se aferraba a las rejas de las estancias:

¡Un malón!
Eran el mismo diablo y su magia

con los incendios.
Echeverría da más miedo en La Cautiva.
El tiempo de los arados

les fue quitando atardeceres
y aprendieron, entre otras cosas,

a comercial hacienda mal habida.
No se han perdido

en la naturaleza de la llanura,
indio pampa que por viejo o balazo moría,
en lo temprano de la mañana

regresaba como zorzal.
De "Trabajando palabras" de Miroslav Scheuba

Alejandra Pizarnik
1936-1972

"Dama pequeñísima
moradora en el corazón
de un pájaro sale al alba
a pronunciar una sílaba:
NO"

Ivonne Bordelois
recibiendo el
Premio
Ensayo
La Nación-
Sudamericana
2005
por su libro
El país que
nos habla.

De Ivonne Bordelois
incluyo este soneto:


EL ENEMIGO

Hubo una guerra. Todos la perdimos.
Hubo una historia: todos la olvidamos.
Hubo una patria: todos la vendimos.
Hubo un amor y todos traicionamos.
Una ciudad espléndida tuvimos
que se quedó sin fiesta y sin ramos.
No me pregunten cuánto la quisimos
si alguien sabe por qué la abandonamos.
Esta es mi tierra, la que yo he elegido.
Una esperanza humilde es su vestido
y el resplandor de un río enamorado.
Que alguien me diga dónde se ha escondido
el enemigo cruel, el mal nacido
que así destruye lo que más se ha amado.
Jorge Luis Borges
1899-1986

Fragmento de FRAGMENTOS DE UN EVANGELIO APÓCRIFO

4. Desdichado el que llora, porque ya tiene el hábito miserable del llanto.
6. No basta ser el último para ser alguna vez el primero.
8. Feliz el que perdona a los otros y el que se perdona a sí mismo.
11. Bienaventurados los misericordiosos, porque su dicha
está en el ejercicio de la misericordia y no en la esperanza de un premio.
14. Nadie es la sal de la tierra;
nadie, en algún momento de su vida, no lo es.
15. Que la luz de una lámpara se encienda,
aunque ningún hombre la vea. Dios la verá.
17. El que matare por la causa de la justicia,
o por la causa que él creyere justa, no tiene culpa.
18. Los actos de los hombres no merecen ni el fuego ni los cielos.
19. No odies a tu enemigo, porque si lo haces,
eres de algún modo su esclavo.
Tu odio nunca será mejor que tu paz.
24. No exageres el culto de la verdad; no hay hombre
que al cabo de un día, no haya mentido con razón muchas veces.
25. No jures, porque todo juramento es un énfasis.
26. Resiste el mal, pero sin asombro y sin ira. A quien te hiriere
en la mejilla derecha, puedes volverle la otra,
siempre que no te mueva el temor.
27. Yo no hablo de venganzas ni de perdones; el olvido es
la única venganza y el único perdón.
28. Hacer el bien a tu enemigo puede ser obra de justicia y no es arduo;
amarlo, tarea de ángeles y no de hombres.
30. No acumules oro en la tierra, porque el oro es padre del ocio,
y éste, de la tristeza y el tedio.
31 Piensa que los otros son justos o lo serán, y si no es así,
no es tuyo el error.
33. Da lo santo a los perros, echa tus perlas a los puercos;
lo que importa es dar.
34. Busca por el agrado de buscar, no por el de encontrar.
39. La puerta es la que elige, no el hombre.
40. No juzgues al árbol por sus frutos ni al hombre por sus obras;
pueden ser mejores o peores.
41. Nada se edifica sobre la piedra, todo sobre la arena,
pero nuestro deber es edificar como si fuera piedra la arena.
47. Feliz el pobre sin amargura o el rico sin soberbia.
48. Felices los valientes, los que aceptan con ánimo parejo
la derrota o las palmas.
49. Felices los que guardan en la memoria palabras de Virgilio o de Cristo,
porque éstas darán luz a sus días.
50. Felices los amados, felices los amantes
y los que pueden prescindir del amor.
51. Felices los felices.






Ernesto Sábato
1911 -

Esto escribe Sábato en su novela
"ABADÓN, el exterminador":
Me pedís consejos, pero no te los puedo dar en una simple carta, ni siquiera con las ideas de mis ensayos, que no corresponden tanto a lo que verdaderamente soy sino a lo que querría ser, si no estuviera encarnado en esta carroña podrida o a punto de podrirse que es mi cuerpo. No te puedo ayudar con esas solas ideas, bamboleantes en el tumulto de mis ficciones como esas boyas ancladas en la costa sacudidas por la furia de la tempestad. Más bien podría ayudarte (y quizá lo he hecho) con esa mezcla de ideas con fantasmas vociferantes o silenciosos que salieron de mi interior en las novelas, que se odian o se aman, se apoyan o se destruyen, apoyándome y destruyéndome a mí mismo. No rehuyo darte la mano que de tan lejos me pedís. Pero lo que puedo decirte en una carta vale muy poco, a veces menos que lo que podría animarte con una mirada, con un café que tomáramos juntos, con alguna caminata en este laberinto de Buenos Aires. Te desanimás porque no sé quién te dijo no sé qué. Pero ese amigo o conocido (qué palabra más falaz!) está demasiado cerca para juzgarte, se siente inclinado a pensar que porque comés como él es tu igual; o ya que te niega, de alguna manera es superior a vos. Es una tentación comprensible: si uno come con un hombre que escaló el Himalaya, observando con suficiencia como toma el cuchillo, uno incurre en la tentación de considerarse su igual o su superior olvidando ( tratando de olvidar) que lo que está en juego para ese juicio es el Himalaya, no la comida. La verdadera justicia sólo la recibirás de seres excepcionales, dotados de modestia y sensibilidad, de lucidez y generosa comprensión. Cuando aquel resentido de Sainte-Beuve afirmó que jamás ese payaso de Sthendal podría hacer una obra maestra, Balzac dijo lo contrario. Pero es natural, Balzac había escrito la Comedia Humana y ese caballero una novelita cuyo nombre no recuerdo. De Brahms se rieron tipos semejantes a Sainte-Beuve: cómo ese gordo iba a hacer algo importante? Un tal Hugo Wolf sentenció en el estreno de la cuarta sinfonía: “Nunca antes en una obra lo trivial, lo vacuo y engañoso estuvieron más presentes. El arte de componer sin ideas ni inspiración ha encontrado en Brahms su digno representante”. Mientras que Schumann, el maravilloso Schumann, el desdichadísimo Schumann, afirmó que había surgido el músico del siglo. Es que para admirar se necesita grandeza, aunque parezca paradójico. Y por eso tan pocas veces el creador es reconocido por sus contemporáneos: lo hace casi siempre la posteridad, o al menos esa especie de posteridad contemporánea que es el extranjero.>


A partir de 1931, año fundacional, el equipo sinfónico de la Revista y Editorial SUR, bajo la batuta de Victoria Ocampo, ofreció el mejor de los conciertos de la cultura argentina del siglo XX. Según Borges, Victoria Ocampo -su fundadora- se había propuesto educar a todo un continente.
Olga Orozco
1920-1999

"Yo, Olga Orozco, desde tu corazón
digo a todos que muero.
Amé la soledad,
la heroica perduración de toda fe,
el ocio donde crecen animales extraños
y plantas fabulosas,
la sombra de un gran tiempo que pasó
entre misterios y entre alucinaciones,
y también el pequeño temblor
de las bujías en el anochecer.
Mi historia está en mis manos
y en las manos con que otros las tatuaron.
De mi estadía quedan las magias y los ritos,
unas fechas gastadas por el soplo de un despiadado amor,
la humareda distante de la casa donde nunca estuvimos,
y unos gestos dispersos entre los gestos de otros que no me conocieron.
Lo demás aún se cumple en el olvido,
aún ladra la desdicha en el rostro de aquella
que se buscaba en mí igual que un espejo de sonrientes praderas,
y a la que tu verás extrañamente ajena:
mi propia aparecida condenada a mi forma de este mundo.
Ella hubiera querido guardarme en el desdén o en el orgullo,
en un último instante fulmíneo como el rayo,
no en el túmulo incierto donde alzo todavía la voz ronca y llorada
entre los remolinos de tu corazón.
No. Esta muerte no tiene descanso ni grandeza.
No puedo estar mirándola por primera vez durante tanto tiempo.
Pero debo seguir muriendo hasta tu muerte
porque soy tu testigo ante una ley más honda
y más oscura que los cambiantes sueños,
allá, donde escribimos la sentencia:
-Ellos han muerto ya.
Se habían elegido por castigo y perdón, por cielo y por infierno.
Son ahora una mancha de humedad en la pared del primer aposento-."

De la nueva poesía argentina quisiera citar un libro
Nadie enduela su voz como plegaria
de Carlos Juárez Aldazábal. De este libro, un poema:

El telar

En este huso la lana se hilvanó
para tejerse en mantas y en abrigos:
las manos se acostumbraron a dejar
un poquito de sangre en las agujas,
agradeciendo el oficio
que enseñaban las monjas.

En el museo de la Misión
hay un cuaderno de caligrafía,
y un cuaderno de sumas
y un sacapuntas negro.
"De la última india pura pura",
dijo el guía señalando el lápiz.

También hay una manta
que ha tejido la historia:
es una manta de alcohol
y de destino,
indicio de las pestes;
es una manta de abandono,
abrigando una infancia
que ha negado su origen.

Esa manta la envuelve.

Es una manta oscura, como la sangrecita
que dejaba en el huso cuando la monja
le mostraba la lana que debía ser hilo;
como su pueblo que enrojece la tierra,
la tierra pura pura, telar de historia vieja,
de infamia vieja, de infamia roja roja
ensuciando la nieve.

Para Virginia Choinquitel, en memoria


Foto tomada
el 17/07/07
con motivo de
la presentación
en Buenos Aires
de la Revista de
Creación y
Crítica Fórnix.
Cerca de las
banderas la
poeta Susana Cella,
luego el poeta
Carlos Juárez Aldazábal
y Renato Sandoval,
fundador y director de la revista de edición latinoamericana.

Para ir a pasear por Brasil, haga click en Entradas antiguas

miércoles, 25 de julio de 2007

PASEO VIRTUAL POR LAS CULTURAS DE AMÉRICA LATINA: BRASIL















Oscar Niemeyer,
arquitecto de Brasilia
y de Brasil
Cocinado la cultura brasileña

De los grandes y
buenos pintores
de Brasil para
ilustrar este blog
he elegido a uno
figurativo como



CANDIDO PORTINARI
1903-1962
"CAFÉ"









y uno abstracto:
ANTONIO BANDEIRA
1922-1967
"FAMILIA"
Los escritores que han trascendido las fronteras de Brasil integran una larga lista tipo directorio que aquí no voy a incluir, aunque no dejaré afuera al siglo XIX, menos con quien viniendo de una humilde cuna, luego tuviera un final ilustre: Joaquin María Machado de Assis. Ya en el siglo XX hay un capítulo importante para Joao Guimaraes Rosa que con su "Grande Sertao Veredas" hizo una revolución literaria, a tal punto que para leer mejor ese libro era preciso tener a mano otro: "Léxico de Guimaraes Rosa". Con menores dificultades semánticas, George Amado fue un prolífico escritor y si no hubiera existido en San Salvador de Bahía, el barrio del Pelourinho lo hubiera inventado. De hecho, su casa en ese barrio está habitada por el alma del escritor y es un Centro Cultural donde todos los personajes de Amado, a partir de "Doña Flor y sus dos maridos", pueden salir de sus respectivas novelas y películas para visitar al fastama dueño de casa que suele estar en el bar. Resumiendo, Joao Guimaraes Rosa escribió para los escritores de su tiempo; George Amado, para su pueblo, para esta América morena.

Entre su basta Obra Poética
Carlos Drummon de Andrade
nos dejó un poema para ser leído una sola vez
y ser recordado para siempre.

En el medio del camino

"En el medio del camino había una piedra
había una piedra en el medio del camino
había una piedra
en el medio del camino había una piedra.

Jamás me olvidaré de aquel acontecimiento
en la vida de mis retinas tan fatigadas.
Jamás me olvidaré
que en el medio del camino
había una piedra
en el medio del camino había una piedra."

martes, 24 de julio de 2007

Feijoada brasileña

Ingredientes para 6 comensales:

Un kilo de frijoles negros (que se ponen a remojar el día anterior) 100 g de cuerito de cerdo, algunos rabos y patitas de cerdo, 250 gr. de panceta o 250 gr. de jamón ahumado, 500 gr. de carne de res, dos cebollas, 4 ajos, ½ kilo de arroz, ¼ taza de aceite, 200 g de harina de mandioca, 2 cucharadas de manteca, laurel, pimienta, sal, hojas de una especie de col (couve) y algunas frutas cítricas para decorar.

Preparación:

Cocinar los frijoles en su agua de remojo, más los cueritos, rabos y patitas de cerdo durante 20 minutos. Agregar el jamón ahumado o panceta, la carne de res y las especias y cocinar otros 15 minutos. Freir en una sartén las dos cebollas picadas y dos ajos y dos tazas de frijoles que se sacan de la olla madre y se pisan para formar una pasta que volverá a la olla principal. El arroz se prepara en otra olla de la siguiente forma: Se pone a fuego lento el aceite en la olla y se vierte el arroz para dorarlo revolviendo para que no se pegue y cuando ya está dorado se le agrega 1 litro de agua hirviendo. A los 10 minutos el arroz estará listo.

Preparación de la farofa:
En una sartén derretir las dos cucharadas de manteca y espolvorear sobre ella la harina de mandioca y dos ajos bien picados y una cucharada chica de sal fina. Dorar bien la harina (farinha) para que se transforme en farofa.

Ofrecer aparte una salsa picante hecha a base del caldo de la cocción de los frijoles más Tabasco, sal y pimienta.

Presentar la feijoada en una fuente con las hojas de couve picadas. Para darle un toque de color también puede decorar con rodajas de algún fruto cítrico. Éstas y el picado del couve servirán de copetín mientras se toma una caipirinha.

Caipirinha

Cortar en varios trozos una lima con su cáscara y
pasar este picado a un mortero para machacarlo
un poco, agregando algo de azúcar a gusto, no más
de una cucharada sopera, mejor si es azúcar impal-
pable. Llevar este preparado a la coctelera más
algunos cubos de hielo partido en dos o tres pedazos,
no más. Luego agregamos una medida de Cachaça
y batimos a ritmo do samba. Servimos el trago en
un vaso cónico y si no lo tenemos, en vaso de whisky.
Oración Amazónica

¡Oh Señor! desde el corazón enfermo del Amazonas
nosotros los indios de Sudamérica
elevamos a tu corazón esta plegaria:
Aunque Tu no nos veas
nosotros desde la selva
te miramos cuando miramos el cielo.
Aunque Tu no nos oigas
nosotros en la cueva
te escuchamos en silencio.
Aunque Tu no nos hables
nosotros en el medio de la inundación
te hablamos con el pensamiento.
Somos los que tenemos muchos nombres:
Rezando por las tribus de Brasil estamos los Xavantes.
Rezando por las tribus de Colombia estamos los Caucanos.
Rezando por las tribus de Venezuela estamos los Yanomamis.
Aunque otros nos pongan piedras en el camino
con la oración hemos encontrado un camino para agradecer.
Gracias Señor por las lianas de la Fe,
aunque otros sin avisarnos nos pongan lianas electrificadas.
Gracias Señor por los ríos de la esperanza,
ríos que cada día están más contaminados.
Gracias Señor por los árboles de la paciencia
aunque por otros sean talados e incendiados.
Gracias Señor por el aire que respiramos
y aunque a veces es más humo que aire
igual lo compartimos como compartimos el agua y el pan.
Gracias Señor por habernos enseñado a rezar
por nosotros y por los otros
y por nuestro Amazonas, digno de alabanza y digno de perdón.

De "Trabajando palabras" de Miroslav Scheuba

Hay dos grandes mujeres en las letras brasileñas:
Clarice Lispector y Adélia Prado.
Preparadas para el asombro -con sus delicadas plumas-
nos deslumbran hasta con el menor objeto u hecho cotidiano.
A las pruebas me remito.
















Lo que un hombre enfermo reza en la mañana"

Por la señal de la Santa Cruz,
llego ante tu presencia con mi vientre hinchado
para que te conmuevas, Señor, de mi mal sin remedio.
Inauguro el día, tratando de explicar mi credo
que anoche estuve pasando en limpio.
Escuché - es lo que hago cuando descanso-
voces que tienen como treinta años.
Vi en las tinieblas rasgos tan claros como el sol.
Escuché la voz de mi madre,
espanté los gatos que lamían
el plato de mi infancia.
Líbrame de arrojar contra Vos
toda la tristeza de mi cuerpo
y su delicada podredumbre.
Mas me desahogo profiriendo
qué enardecido es el amor que Vos me das.
Ten piedad de mi,
ten piedad de mí
por la señal de la Santa Cruz,
me persigno en la frente, en la boca, en el corazón.
Desde la punta de los pies hasta la cabeza,
de una palma de mi mano a la otra."

Adélia Prado (Traducción de Miroslav Scheuba)
1935-

EL HUEVO Y LA GALLINA
(Fragmento)

"De mañana en la cocina, sobre la mesa,
veo el huevo. Miro el huevo de una sola mirada.
Inmediatamente advierto que no se puede
estar viendo un huevo. Ver un huevo no permanece
nunca en el presente: apenas veo un huevo
y ya se vuelve haber visto un huevo
hace tres milenios. En el preciso instante
de verse el huevo éste, es el recuerdo de un huevo.
Solamente ve el huevo quien ya lo ha visto,
huevo perdido. Ver el huevo es la promesa
de llegar un día a ver el huevo.
Mirada corta es indivisible; si es que hay pensamiento;
no hay; hay huevo. Mirar es el instrumento necesario
que, después de usado, tiraré. Me quedaré con el huevo.
El huevo no tiene un sí mismo. Individualmente no existe."

Clarice Lispector
1920-1977

miércoles, 18 de julio de 2007

PASEO VIRTUAL POR AMÉRICA LATINA: PARAGUAY

Con la tierra y la lluvia
el hornero
haciendo su casa

es la otra vida
del guaraní en cascadas, nubes y cielo.
Tapes, itatines,

curapaitíes son ramas
del mismo ñandubay. Lo inesperado
respira en sus nombres. Detrás del arco iris
viven en el verde rugido amazónico.
De pronto...caen en las mercenarias
redes de los sicarios portugueses.
Esclavos de América enredados
con esclavos de África. La conquista
y los conquistadores los cotizan
esenciales como el río Paraná
donde el guaraní se mira la cara
y se pinta el cuerpo según haya tenido
una noche yaguareté
o un amanecer pecarí.
En los descuidos del bosque
cultivan la guerra, el maíz
y calabazas, que secas y limpias

se entregarán al tereré, la bebida
que hacen con el caá -el mate-.
De la mano de los jesuitas trabajan
el Evangelio
y la selva
hasta que se derrumban

las piedras
que ellos habían convertido en ángeles.


COCINANDO LA CULTURA DEL PARAGUAY


Sopa paraguaya
(La inclusión de este plato se le atribuye al general Francisco Solano López,
héroe del Paraguay)

600 g de harina de maíz
½ kilo de cebolla en rebanadas
350 g de queso cremoso,
1 litro de leche
8 huevos
½ taza de manteca,
½ taza de agua
y la sal de la vida.

Retirada la leche del fuego
agregar de golpe
toda la harina de maíz
revolviendo rápidamente.
En una sartén
calentar la manteca
y agregar la cebolla,
tapar la sartén
dejando ablandar
la cebolla hasta que se dore.
Añadir la sal y el agua.
Unir a esta preparación
la mezcla anterior, agregando
el queso desmenuzado
y los huevos batidos.
Poner todo en una asadera
enmantecada y cocinar con horno moderado
durante casi una hora.

PINTORES PARAGUAYOS



Carlos Colombino
"Piedra Ritual I"












Enrique Careaga
"Movimiento circular"

Musica y letra


Fueron los jesuitas en sus misiones quienes descubrieron que los guaraníes poseían un oído extraordinario para la música. Quien tuvo el privelegio de escribir el cancionero popular de la tierra Guaraní fue el poeta Manuel Ortiz Guerrero. Son célebres sus letras de "India", "Ne Rendápe Aju" y "Paraguaýpe", cuyas melodías fueron compuestas por el notable músico José Asunción Flores, el padre de ese genero melódico que él llamó Guarania.


AUGUSTO ROA BASTOS
(1917-2005)


Es el escritor más ilustre que ha dado el Paraguay. Siempre recordaremos a este escritor ejemplar que amó a su tierra y fue solidario con sus gentes, cuyas desventuras escribió en una obra que se destaca entre las más perdurables de América: “El trueno entre las hojas”, “Hijo de Hombre” y “Yo el supremo”, basada en la figura del dictador José Gaspar Rodríguez de Francia, quien se jactaba de la poca cantidad de condenados (40 enemigos) que había mandado a matar en sus 30 años de dictadura.

Leamos un breve párrafo de su obra maestra "Yo el Supremo":

“El poder de los gobernantes, me asegura sabiamente su tío, está fundado sobre la ignorancia, en la domesticada mansedumbre del pueblo. El poder tiene por base la debilidad. Esta base es firme porque su mayor seguridad está en que el pueblo sea débil.”
“Cuando entré a ocupar esta casa al recibir la Dictadura Perpetua, la reformé, la completé. La limpié de alimañas. La reconstruí, la hermoseé, la dignifiqué, como corresponde a la sede que debe aposentar a un mandatario elegido por el pueblo de por vida.”
“Sin embargo, cuando yo ejercía el cargo de gobernador de Misiones, me movía solo, sin custodia, sin guardias. Claro es que por ahí habían andado los hijos de Loyola que en cien años lograron una casi perfecta domesticación de los naturales. De entre ellos no va a surgir ningún Gabriel Cóndor Kanki. Y si se alzara en estas tierras un nuevo Tupac Amaru, volvería a ser vencido y ajusticiado como lo fueron a su debido tiempo el rebelde José de Antequera, el inca rebelde, los rebeldes de todo tiempo y lugar.”


Buscando en Internet a los nuevos poetas paraguayos
he hallado a dos que me gustaron.
He seleccionado
algunos pequeños extractos de sus obras
y para evitar correcciones involuntarias
los he copiado tal cual los encontré:

Cristino Bogado
(1967)
De El dripping del tiempo (Diario de viaje)
NEGRO AULLIDO. 022
Nadie sabe que soy poeta. Porque si alguien lo hubiera sabido, si alguien hubiera por acaso traspasado el umbral de la existencia clandestina que la poesía lleva dentro de mí, yo sería otro para esta gente que forma mi entorno.
CONSTITUCIÓN POÉTICA IV

Venerar la cicatriz,
el dolor cristalizado, el tiempo cosido a la carne
y execrar el tatuaje,
costura comprada y exhibida
como una alhaja.

Sonia Tiranti

“Que los pájaros no se pierdan detrás del mar”.
II
Hoy ronda tu piel
acariciadora ronda, me anda.
Tristeza, mujer rondante, en mi cuerpo.
Tristeza trajo hoy, mantas, para cubrirme.
Tristeza, dame de comer plumas blancas.
Como plumas blancas
mastico plumasme baño en plumas.
Se aleja entonces tu presencia
de los vapores del sueño.

domingo, 15 de julio de 2007



Comienzo este virtual paseo por la República Oriental del Uruguay
acompañado del personaje acaso más querible
en ambas orillas del Río de la Plata: China Zorrilla.
Los charrúas *


Nacen al este del río
más callado del mundo.
Crecen cerca,
debajo, arriba
y adentro de los ceibos.
Existen en un cielo de lana tejido por el viento,
engendran a música de ganado espantado por las fieras
y asan la carne vertical en un palo iluminado por el fuego.
Conversan la chicha de miel salvaje para soñar la guerra
(deciden que godos y portugueses no merecen cabalgar).
Hablan anochecidos eligiendo centinelas.
Vuelan en sus caballos,
nadie lo sabe, pero llegan.
En ese momento no se mueven,
no respirar y no fallan.
Despiertan y el río Uruguay
les peina las crenchas y heridas.
Ponen en su frente plumas más blancas que el orgullo.
Admiten las bajas, las picardías, la poligamia.
Castigan el adulterio, el dolor de muelas y los ruidos feos.
Enferman, bailan, deliran y llaman al curandero.
Aceptan los remedios de la farmacia de la naturaleza.
Mejoran y mueren; los entierra una vieja.
Matan a su caballo y junto a ellos,
el bostezo de sus armas.
Reencarnan en churrinches que cantan como el agua.


* De "Trabajando palabras" de Miroslav Scheuba

Punta del Este

El turismo, esa industria sin humo y sin mayores problemas ecológicos, es para el Uruguay una considerable fuente de recursos económicos; de hecho, a la Semana Santa los uruguayos la llaman "semana de turismo". Unos de los lugares turísticos más atractivos es Punta del Este, encantadora ciudad que sigue creciendo sin perder su señorío. En la historia de este balneario han participado notables personajes de diversos ámbitos, por tal motivo quienes deberían escribir al respecto, con mayor propiedad que este poeta y cocinero, deberían ser Carlos Páez Vilaró -creador de Casapueblo, esa escultura habitable que podemos apreciar en la segunda foto -, Mecha Gattás, Beatriz Haedo de Llambí, Pirusa Milberg, Sarita Bomchil y sus hijos, Aída Schnaider y los Príncipes Rodrigo y Leticia D'Aremberg, sólo para nombrar a los que, entre muchos otros, están en el recuerdo de una de las tantas Fiestas del Zafiro organizada por la joyera argentina Ada de Maurier.

Cocinando la cultura uruguaya
Así como en la República Oriental del Uruguay
se comen chivitos, mazamorras y muy buena carne al asador,

así también en Uruguay siempre "se ha cocinado" muy buena literatura:

Escritores
Delmira Agustini
Fue, a principios del siglo XX (1887-1914), la primera poeta erótica del continente,
de hecho, sus versos deslumbraron a Rubén Dario:
OTRA ESTIRPE
Eros yo quiero guiarte, Padre Ciego...
Pido a tus manos todopoderosas,
Su cuerpo excelso derramado en fuego
Sobre mi cuerpo desmayado en rosas!
La ecléctica corola que hoy desplego
Brinda el nectario de un jardín de Esposas.
Para sus buitres en mi carne entrego
Todo un ejambre de palomas rosas!

Juan Zorrilla de San Martín en 1924 publica su "Sermón de la Paz", que entre otras líneas decía: "...y para hablar también, si viene a mano, de la historia de esta mi buena tierra del Uruguay, que sin ser poco grande lo es bastante para llenar mi corazón, es decir, para ser la más grande de las patrias, pues sólo ella puede hacer eso, que no es poco: llenarme el corazón." Juan Carlos Onetti también puede ofrecer una espléndida obra, donde se destaca "El infierno tan temido y otros cuentos"

Eduardo Galeano es actualmente el ensayista más lúcido de nuestro continente.Su ensayo "Las venas abiertas de América Latina" publicado en 1970 no ha perdido-desgraciadamente- la vigencia de su denuncia. Este libro de Galeano se ha revelado como un texto visionario :

"Ciento veinte millones de niños se agitan en el centro de esta tormenta. La población latinoamericana crece como ninguna otra: en medio siglo se triplicó tres veces. Cada minuto muere un niño de enfermedad o de hambre, pero en el año 2000 habrá 650 millones de latinoamericanos. Y la mitad tendrá menos de quince años de edad: una bomba de tiempo. Entre los doscientos ochenta millones de latinoamericanos hay, a fines de 1970, cincuenta millones de desocupados o subocupados y cerca de cien millones de analfabetos; la mitad de los latinoamericanos vive apiñada en viviendas insalubres."

Mario Benedetti es autor, entre otras obras, de la famosa novela "La tregua" y es un poeta de honda repercusión popular. Leamos el último tramo de su canción "El Sur también existe", que fuera tan bien interpretada por Joan Manuel Serrat:

"Con su corno francés////"Pero aquí abajo, abajo
y su academia sueca //// cerca de las raíces
su salsa americana////es donde la memoria
y sus llaves inglesas////ningún recuerdo omite
con todos sus misiles////y hay quienes se desmueren
y sus enciclopedias////y hay quienes se desviven
su guerra de galaxias////y así entre todos logran
y su saña opulenta////lo que era un imposible
con todos sus laureles////que todo el mundo sepa
el Norte es el que ordena."////que el Sur, que el Sur también existe."
GRANDES PINTORES URUGUAYOS

Pedro Figari
(1861-1938)

En sus telas está guardada

la memoria rioplatense:

"Patio o Patio Unitario"


























Joaquín Torres Garcia
( 1874-1949)
Fundador del Universalismo
Constructivo:
"Composición en rojo, blanco y negro"